lunes, 19 de octubre de 2020

Oración a San Alejo para separar

 

San Alejo, tú que tienes el poder de alejar todo lo malo que rodea a los escogidos del Señor, Te pido que así mismo alejes a… (Menciona el nombre de tu pareja)

De… (Menciona el nombre de su amante) Yo te llamo, yo te invoco para que te lleves lejos, a… (Menciona el nombre de su amante) Llévatela(o) a la región del olvido, Que nunca mas vuelva a cruzarse en el camino de… (Menciona el nombre de tu pareja).

Como corrientes de agua corren, así corre a… (Menciona el nombre de tu pareja) De… (Menciona el nombre de su amante) Para siempre.

Oracion a San Alejo para separar a dos personas definitivamente

 

Oh Poderoso San Alejo, Tú que tienes el dominio de apartar.

Todo lo infernal que cerca A los elegidos del Señor, Te solicito que retires a (Se nombra a la primera persona) de (Se dice el siguiente nombre) Retira, San Alejo, a (Se repite el nombre).

De su pasaje y de su vida Para que no nos cree más perjuicio. Te solicito, San Alejo, que así como logro llegar a la vida de éste.

De igual forma se vaya.

Que no consigan el uno al otro colaborar nada, Que no alcancen estar juntos, Ni en mesa merendar, Ni en silla descansar, Ni en salón simpatizar, Ni en cama dormir Sin sentir rebote, asco y repulsión, Y principalmente te pido.

Que no puedan estar apegados en la confianza. San Alejo, apártalos concluyentemente.

Formidable San Alejo, como beato prodigioso Te exijo me concedas mi solicitud Lo más rápido viable, Y que mi pareja retorne ya Que torne a casa con su familia.

Te doy los agradecimientos por oírme, San Alejo ejemplar, Y doy mi palabra de divulgar tu rezo Si me otorgas volver a acoplar nuestra familia.

Que la alma que te pido que apartes No regrese a surgir en mi vida Amén

lunes, 26 de diciembre de 2016

Lena

Todos los días se levantaba con mucho ánimo a hacer la publicidad para su causa.  Enseñaba en una ciudad medio antigua y medio moderna,  las técnicas necesarias para la eterna juventud. 
  - Hay que tener una pareja estable para crear el verdadero amor,  no hay que apasionarse en la cópula,  esta debe ser como un oficio sagrado.
Samuel,  había dejado atrás su esposa por buscar el amor puro,  lejos de allí pasaba aire al ver la belleza de las mujeres de esta ciudad.  Un día encontró la que le había de quitar el sueño.  Hizo todo el esfuerzo por qué fuera a su charla,  se alegró mucho de que sólo estuviera ella y otra anciana que abandonó rápido el recinto,  su mirada lo hacía vivir,  encontraba una luz,  un fuego,  una historia completa.
  - Tienes preguntas?
  - Estoy muy interesada en ese tipo de sexo,  nunca había escuchado algo tan afín a lo que en el fondo buscaba.
Su nombre es Lena,  tiene 28 años,  universitaria,  especialista en persuasión,  ha vivido con dos hombres ninguno le ha funcionado porque se compadece de sus amigos que necesitan afecto y le da algunos abrazos y besitos que para ella son naturales y una obra de misericordia para el necesitado. 
  - Te interesa? Es. Cierto lo que dices?
  - Si precisamente ayer soñé que hoy encontraba el camino,  el real camino.  Yo subía por unas escaleras de piedra.
  - Oh,  no lo puedo creer.  Tengo que decirte que yo también tuve una experiencia en la veía que una persona que me decía lo que me estas diciendo.  Soñé que tenia la misión de enseñarle los misterios del sexo,  para construir algo real.
De allí salieron a cenar,  se dijeron muchas cosas,  los ojos de Lena lo persuadian de que no mirará el tiempo,  se hizo tarde en el camino hasta su casa,  ella le dijo :
  - Es muy tarde,  quédate,  tengo miedo de que te pase algo a esta hora,  quédate y prometo no perturbar tu sueño.
Así fue como a los diez minutos,  los dos se encontraron con su humanidad más simple y básica : el instinto.  Así que no hubo barrera para que se perturbaran el sueño y las pieles que guardaban su sangre,  sus emociones y sus recuerdos,  la esposa lejana y la sensación de vacío de Lena que la llevaba  a buscar afuera lo que su alma herida buscaba.
Al otro día Samuel tuvo una sensación de culpa, de remordimiento intenso:
  - Eres una serpiente del abismo,  has aprovechado de mi buena intención de enseñarte el camino y así me pagas.
  - De que hablas,  yo pensé que me amabas.
  - El amor esta en las obras y no en los besos ni en las palabras,  no te amo porque no he hecho alguna obra por ti.  Espero no volver a verte.
En ese momento Lena lloró y su sensación de vacío aumentó.
Los dos repitieron la acción con diferentes grupos,  con diferentes cuerpos.  Un día se encontraron  luego de muertos. 
  - Samuel,  porqué despreció a Lena,  porque anduvo de cama en cama?
  - No sabía señor,  pensé que todas al igual que ella eran serpientes del abismo.
  - Samuel ud estaba en la tierra, las serpientes del abismo están detrás tuyo.
Y Samuel las vio,  en otras existencias no olvidará esta impresión.
  - Lena,  porque dejó ir a Samuel,  ud sabía en su corazón que tenia que intentarlo tres veces.
  - Pensé que estaba loco,  me sentí despreciada.
Ahora Samuel y Lena son dos gatos que estan en una finca grande y tienen que compartir todo,  hasta los ratones.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Espejo de bronce 1

Como todos los domingos Juan salió al mercado de las pulgas,  allá sobre la séptima o la avenida del café como era conocida esa franja de espacio en los folletos turísticos,    sobre las 10 de la mañana llegó al sitio,  caminó como siempre buscando una historia ajena a su cotidiano transcurrir,  imaginó que algo extraño podría pasar,  miró el cielo y fue impactado por una lluvia fría y fugaz,  a continuación un extraño calor que surgia del sol y se combinaba con un viento frío que se llevaba las ideas,  entró a un pequeño Café y como siempre pidió uno pequeño y negro,  buscando algo en su reflejo:
  - Cuándo el reloj de arena haya terminado vacíe esta jarra sobre la taza.

Fue lo que le dijo el mesero como si le estuviera dando la clave para revelar un mensaje secreto.

Se preguntó si estaba despierto,  vió en el mesero una mirada pérdida,  se estiró los dedos,  no ocurrió nada.
"simplemente es un día raro,  tenia que ser domingo " se dijo Mientras se tomaba el café.

se levantó,  pagó,  salió a la calle y de repente empezó a llover,  corrió hacia el mercado de lo antiguo,  y miro como las gotas mojaban los zapatos de los transeúntes que se escondian tras un canelazo o la infusión de las siete hierbas.
  - Señor,  bien pueda.  Tenemos descuentos por lluvia. 

Esta última frase le llamó la atención,  subió su mirada y encontró a una mujer de color capuchino que le sonrió cortésmente mientras le miraba con un brillo en el iris que le perforaba sus más audaces pensamientos. De todo lo que miró,  había un objeto que le llamó la atención sobremanera,  un espejo en marco de bronce con unas serpientes que se entrelazaban al final.
  - Wow,  este espejo debió ser el de la bruja de blanca nieves.
  - Pues aunque te rías,  es un espejo mágico,  te hará ver las cosas de manera diferente. 
  - Creo que es suficiente la magia de haber encontrado a una persona como usted en medio de la lluvia.  - le dijo en un tono de coqueteo.
  - Mmmm... Pues por tu coqueta frase te haré un descuento del 10%.
  - Díez,  el número para que todo vuelva a ocurrir.
  - Por saber de kabala te daré un 5% adicional para que te lo lleves por ley. 
  - Debo decir que has ganado,  pero está un poco empañado.
  - Te brillare el marco,  pero debes limpiarlo cuando llegue a casa,  así  la primera impresión que reciba este espejo será la de su nuevo dueño. 
  - Y si me aburro con él,  te lo puedo devolver?
  - Se que no lo harás,  pero si llega a pasar búscame con el espejo y te daré otra cosa,  no hacemos devolución de dinero. 
  - Trato hecho,  hermosa.
  - Ya no hay más descuentos.
El trato fue rápido,  ninguno de los dos se perdía de vista,  la conexión entre los dos fue rápida,  ambos pensaron que era de esos encuentros pasajeros que sólo quedarían en la mente,  el pensó que la olvidaría a llegar a casa o que quizá el otro domingo la volvería a visitar no le compraría nada y la invitaría a salir. 

Ella pensó que era un atractivo imbecil que ganaba fácil su dinero en la vida y que no sabía lo que significaba sacrificar los domingos para venir a ver un desfile de gente que la miraba a veces con indiferencia a veces como si fuera basura los objetos de ese inmenso museo informal.

Cuando llegó  a la casa,  destapó el espejo,  no sintió ninguna magia ni energía extraña,  el bronce opaco de las dos serpientes,  una inscripción extraña: nosce te ipsum,  "debe ser la marca  de la casa fabricante pensó. 

Lo limpio con una camiseta vieja,  primero el bronce que no arrojó más brillo y luego el cuerpo reflector... Dicen que los grandes cambios suceden de repente,  dicen que hay instantes en la vida que marcan para siempre,  este fue uno de ellos,  no vió su rostro habitual,  sino uno mucho más viejo y cansado,  un poco arrugado,  trajo otros objetos de la casa para ponerlos en frente,  el cuchillo se veía igual,  un cuaderno,  una moneda,  una rama de hierbabuena se veía con  un leve halo luminoso que se fue  apagando con el tiempo.  Pensó que era una ilusión óptica,  o quizá un mecanismo que el espejo tenía por detrás y tenía que desactivarlo,  no encontró nada,  ni baterías ni mecanismos ni nada semejante.  Era él? Salió a la calle a buscar una persona de confianza.
  - Frank necesito que me acompañes,  tienes que ver algo. 
  - Que pasa?
  - Solo acompáñame.
Lo llevó a la casa,  lo paró en frente del espejo y de manera orgullosa,  le dijo aquí está:
  - Pues Frank es un espejo antiguo,  de eso no hay duda,  pero no estoy interesado en comprar algo así.
  - Acaso no lo ves?
  - Si lo veo,  un espejo que hace lo que hace todos los espejos del mundo. 
  - No es cierto. 
En ese momento Juan vio a Frank, reflejado en el espejo,  tenia una nariz larga y una mirada perdida,  además estaba más calvo de lo que de veia en persona, él entendió que Frank podría estar mintiendo,  o quizá se debía mirar de una forma especial para ver lo que el había visto desde el principio. 
  - Si Frank,  es un antiguo espejo,  marca Nose te ipsum, la verdad no quería ofrecertelo sino que me dijeras cuanto podría valer.
  - Pues no se mucho de antigüedades,  pues el bronce,  las serpientes,  umm unos 100...
  - Es poco, mejor me quedaré con él.
Juan salió con Frank de la casa se lo llevó al parque,  hablaron de política y económia,  en el fondo buscaba que Frank se olvidará del espejo. 

Llegó por la noche a casa,  se llevó el espejo a su habitación y le puso una sábana,  no quería verse a toda hora,  lo usaría de vez en cuando,  el entendía que el espejo reflejaba su estado de ánimo.  Pensó en mirarse antes de ir a dormir e imagino que veria un hombre cansado y feliz, quizá un poco canoso y con una gran sonrisa.  No obstante casi enloquece al mirarse: veía a un hombre con la mirada pérdida que hacía gestos con la boca,  como si deseará algo,  quizá una comida,  miró sin asustarse con más detenimiento y vio en el fondo un reflejo de...